¿Te gustaría que tus arrugas y líneas de expresión desaparezcan sin cirugía?

Esto ya es posible gracias al Botox (Toxina Botulínica), una proteína purificada que ayuda al rejuvenecimiento mediante la relajación de los músculos faciales, para desparecer y/o prevenir arrugas de expresión y atenuar arrugas estáticas. 
87

Clientes


99%

Satisfacción



¿En qué consiste el tratamiento con Botox?

Con la ayuda de una aguja extra fina se inyecta Botox al músculo localizado en la zona a tratarse, con el fin de relajar dicho músculo hasta inhibir su movimiento. Por eso, cabe destacar la importancia de que el tratamiento sea aplicado por un experto conocedor de la anatomía del rostro; de lo contrario, una infiltración equivocada puede ocasionar una expresión desfavorable o una pérdida de expresividad.

¿Cuáles son los beneficios del Botox?

• Rejuvenecimiento facial armónico y natural
• Mirada revitalizada
• Arrugas atenuadas
• Piel tersa y tonificada
• Rostro con luminosidad
• Prevención del envejecimiento facial

Áreas

Las áreas más comunes donde se utiliza esta técnica son el contorno de ojos, el entrecejo, la frente y los ángulos de los labios.

Edad

De forma preventiva se recomienda que sea desde los 30 años de edad. Sin embargo, lo más frecuente es que los pacientes inicien el tratamiento cuando las arrugas y líneas de expresión están acentuadas.

Tiempo

Se trata de un procedimiento ambulatorio que dura diez minutos, no necesita anestesia, es indoloro y no deja cicatrices. Sus resultados son naturales y pueden apreciarse desde el tercer día.

Resultados

El efecto del Botox dura entre cuatro y seis meses. Luego de este periodo, se recomienda realizarse nuevamente el tratamiento, ya que los músculos deben adaptarse al proceso de contraerse con menos fuerza. Sin embargo, también se sugiere no inyectarse Botox más de dos veces por año, para evitar la creación de anticuerpos de inmunicen su efecto.